El coral blanqueado se recupera con solo tocar a un coral sano
En experimentos de laboratorio, corales blancos y casi muertos recuperaron su color en siete semanas tras solo unos días de contacto con una copia sana de sí mismos.
Los corales que se han vuelto blancos y están cerca de morir pueden recuperarse simplemente al tocar un coral sano. En experimentos de laboratorio, corales gravemente blanqueados recuperaron su color y su plena salud en siete semanas tras solo unos días de contacto con una copia sana de sí mismos.
Un accidente en un acuario
La idea surgió de algo que ocurrió por casualidad en 2025. En el laboratorio de Steve Palumbi, profesor de ciencias marinas de la Stanford Doerr School of Sustainability, dos fragmentos tomados de la misma colonia de coral —uno sano y otro blanqueado— cayeron uno contra otro en un tanque. Donde las dos piezas se tocaron, el coral blanco comenzó a recuperar su color.
Más o menos al mismo tiempo, Danny Collins, estudiante de doctorado en oceanografía y autor principal del estudio, investigaba cómo se desarrollan y propagan las enfermedades de los corales. Estudiaba en particular las bacterias dañinas que llegan en trozos de plástico y entran en los corales por contacto directo. Eso le planteó otra pregunta: si el contacto puede dejar entrar cosas dañinas, ¿también podría dejar entrar algo beneficioso? Los resultados se publicaron el 14 de octubre en la revista Science Advances.
Diez parejas y una separación de unos milímetros
Para poner a prueba la idea, Collins preparó diez parejas de fragmentos de coral. Cada pareja contenía una pieza sana y una blanqueada, y ambas piezas provenían del mismo animal coralino, lo que las hacía genéticamente idénticas.
Cinco de las parejas se colocaron de modo que los dos fragmentos se tocaran físicamente. Las otras cinco se mantuvieron separadas por espacios de solo unos milímetros. La diferencia entre los dos grupos fue tajante: todos los fragmentos blanqueados que tocaron a su pareja sana se recuperaron por completo en siete semanas, mientras que todos los fragmentos blanqueados que se mantuvieron separados murieron.
Por qué funciona el contacto
Los corales son animales, no plantas ni rocas. En la mayoría de las especies de coral, los animales individuales se reproducen creando copias genéticamente idénticas de sí mismos, y esas copias crecen juntas hasta formar las grandes colonias que constituyen los arrecifes. Cuando dos de estos corales idénticos se encuentran, sus tejidos se reconocen entre sí y pueden fusionarse. Palumbi lo comparó con los trasplantes de órganos en personas, que a menudo tienen éxito cuando el donante es un gemelo idéntico.
Al observar a través de un potente microscopio, los investigadores vieron diminutos canales dentro de los tejidos de los dos fragmentos alinearse y unirse, formando conexiones que permitían el paso de material entre ambos. Las algas beneficiosas —los organismos microscópicos que viven dentro del tejido del coral y aportan gran parte de la energía que los corales necesitan— pasaron del fragmento sano al blanqueado. Se observó que las algas cruzaban en solo tres días.
El equipo probó entonces cuánto tiempo necesitaban realmente los corales para permanecer conectados. Una sola semana de contacto bastó para transferir las algas necesarias para una recuperación completa y, en algunos casos, cinco días fueron suficientes. Los corales separados tras ese breve contacto recuperaban igualmente su plena salud en siete semanas, exactamente el mismo tiempo que los corales que permanecieron unidos durante todo el experimento. Los investigadores describen el resultado como la recuperación más rápida documentada de un blanqueamiento de coral.
Qué podría significar para los arrecifes
El blanqueamiento ocurre cuando el aumento de las temperaturas oceánicas hace que los corales pierdan las algas que viven dentro de sus tejidos. Sin esas algas, los corales pierden sus colores, tienen dificultades para obtener suficiente alimento y quedan más expuestos a algas dañinas. Incluso cuando un coral blanqueado sobrevive, recuperar la salud puede llevar meses o años.
Un estudio aparte, publicado en Nature Communications, utilizó un modelo computacional de la Gran Barrera de Coral de Australia para simular qué puede ocurrirles a 3.800 arrecifes según las proyecciones climáticas actuales. Proyectó un rápido declive de los corales para mediados de este siglo en todos los escenarios de emisiones que probaron los autores. También halló que la recuperación sigue siendo posible en este siglo si el calentamiento se mantiene por debajo de 2 grados Celsius, y concluyó que frenar el calentamiento global para 2050 es crucial para que los corales sigan existiendo.
Los experimentos de contacto se hicieron en tanques, no en un arrecife. Apuntan a una posible herramienta para restaurar arrecifes dañados, pero no resuelven el problema del calor descrito en el trabajo de modelización. Como dicen los investigadores, los corales blanqueados pueden estar muriendo, pero aún no están muertos.