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Naturaleza

Una placa de cobre de 700 años podría mostrar a una mujer vestida de guerrera

Encontrada en una tumba de Georgia, la placa de cobre martillado muestra una figura con un disfraz de ave que sostiene una cabeza cercenada, y los expertos aún discuten si ese guerrero es un hombre o una mujer.

21 Oct 2026 · 3 min · 1 fuentes · Español

A finales del siglo XIX, un arqueólogo que excavaba un túmulo funerario en Georgia encontró una lámina de cobre martillado decorada con una imagen llamativa: una persona con un disfraz de ave, que sostiene una cabeza cercenada en una mano y un garrote o una maza en la otra. La placa tiene unos 700 años y, tras más de un siglo de estudio, los expertos siguen discutiendo una pregunta básica sobre la figura que aparece en ella: si representa a un hombre o a una mujer vestida de guerrera.

Qué sostiene la figura

La placa mide aproximadamente 11 pulgadas (28 centímetros) de alto, y la imagen que lleva fue martillada en el cobre. La figura viste un elaborado disfraz de ave. En su mano izquierda lleva una cabeza cercenada, sujeta por el cabello. Su mano derecha sostiene un garrote o una maza. La figura también viste una falda plisada o un taparrabos que podría haber sido hecho con cabelleras humanas.

  • Altura: aproximadamente 11 pulgadas (28 centímetros)
  • Material: cobre martillado
  • Fabricación: siglo XIII, probablemente en Cahokia Mounds, Illinois
  • Hallazgo: en un enterramiento del sitio arqueológico Etowah Indian Mounds, Georgia
  • Se conserva en: el Smithsonian National Museum of Natural History, en Washington, D.C.

El artefacto se conoce como Rogan Plate 1, o la placa 'Birdman'. Es una de las dos placas de cobre martillado que el arqueólogo del Smithsonian John P. Rogan desenterró en la década de 1880 mientras excavaba un túmulo funerario en Etowah.

Enterrada en Georgia, hecha a cientos de millas de distancia

Etowah era una aldea con siglos de antigüedad, ocupada por miles de indígenas entre 1000 y 1550. Formaba parte de la fase de construcción de túmulos, o misisipiense, de la ocupación indígena.

La placa había sido enterrada con una persona de alto estatus que probablemente murió en Etowah a mediados del siglo XIV. Pero los expertos creen que la placa en sí fue hecha décadas antes, a cientos de millas de distancia, en Cahokia Mounds, Illinois, y llevada mediante comercio hacia el sur, hasta Etowah. Así, la persona de la tumba fue enterrada con una reliquia familiar: un objeto hecho en el siglo XIII que había recorrido una larga distancia antes de ser depositado en la tierra.

Ese viaje encaja en un panorama mayor. Los primeros grupos indígenas del sureste de Estados Unidos tenían extensas redes comerciales y compartían una tradición artística y ceremonial común conocida como el Southeastern Ceremonial Complex. Otros sitios conocidos del mismo mundo incluyen Moundville, en Alabama, y Cahokia, en Illinois.

Por qué el debate ha durado tanto

La figura de un ser mitad ave, mitad humano es una imagen común en el Southeastern Ceremonial Complex. A lo largo de los años se la ha llamado guerrero danzante, guerrero águila y danzante águila.

Sin embargo, la naturaleza de la figura humana de esta placa en particular se ha debatido durante más de un siglo. Si el guerrero representado es un hombre o una mujer es una de las preguntas que siguen abiertas: se ha descrito la placa como una posible representación de una mujer que sostiene un arma y una cabeza cercenada. Nada en el objeto ha puesto fin a esa discusión.

Lo que la placa sí muestra con claridad es una conexión entre lugares. El cobre extraído y trabajado en una región acabó en una tumba de otra, con una imagen que reconocían personas de una amplia zona. La cabeza, la maza y el disfraz de ave formaban parte de un lenguaje visual compartido, uno que aún se sigue descifrando, pieza por pieza, más de cien años después de que la placa saliera de la tierra.