Los apodos groseros que revelan cómo se mezclaron las culturas en 1066
Los apodos groseros de la época de la conquista normanda son pistas de que ingleses, escandinavos y normandos vivían unos junto a otros y confundían sus nombres.
Algunos de los apodos que se usaban hacia el año 1066 son lo bastante groseros como para que una revista de historia monte un titular con ellos: una palabra para las partes íntimas de un hombre, una palabra para un hijo nacido fuera del matrimonio y un apodo sobre un trasero grande. Esos apodos no son solo una broma. Son vestigios de un país donde ingleses, escandinavos y normandos convivían, se casaban entre sí y se equivocaban con los nombres de los demás.
Cuellos de cisne, gobernantes duros y damas hermosas
En el siglo XI, una persona solía llevar un segundo nombre, un sobrenombre, que decía algo sobre ella. La esposa no oficial de Harold Godwinson era conocida como Edith Swanneshals, o Cuello de Cisne. En el Domesday Book se registró a una mujer de ese mismo mundo como Edeva Pulchra, que significa «la Hermosa»; figuraba como increíblemente rica, y a menudo se da por hecho que ambas son la misma persona, aunque no hay ninguna certeza de ello.
Los hombres llevaban la misma clase de etiqueta. El rey noruego que atacó Inglaterra en 1066 era Harald Hardrada, el Gobernante Duro. Reyes ingleses anteriores también los tenían: Æthelred el Indeciso y Eadwig el Hermoso. Los sobrenombres eran palabras cotidianas sobre el aspecto, el cuerpo y el carácter, puestas por quienes te conocían.
Un nombre, varias reinas
El tapiz de Bayeux, el famoso bordado de la conquista, contiene solo 15 nombres, y únicamente uno de ellos pertenece a una mujer. Está rotulada como ÆLFGYVA, o Ælfgifu, y nadie sabe quién era. En parte se debe a que el nombre era extremadamente común. Al cambio de siglo, tres reinas inglesas se habían llamado Ælfgifu: las esposas de Edmund I (gobernó 939–46), Eadwig el Hermoso (gobernó 955–59) y Æthelred el Indeciso (gobernó 978–1013 y 1014–16). El bordado muestra una figura desnuda en el borde inferior, bajo ella, lo que podría insinuar un escándalo.
Cuando Æthelred se casó con Emma de Normandía, tía abuela de Guillermo el Conquistador, a ella se le dio un nuevo nombre inglés: Ælfgifu. Tras la muerte de Æthelred, cambió de bando y se casó en 1017 con el nuevo rey danés de Inglaterra, Cnut, sustituyendo a su anterior esposa, que también se llamaba Ælfgifu. Harold Godwinson tenía además una hermana llamada Ælfgifu. Cualquiera de estas mujeres podría ser la que aparece nombrada en el bordado.
Nombres que sonaban parecido
Hacia el siglo XI, varios nombres habían acabado sonando de forma similar:
- Eadgyth (Edith)
- Eadgifu (Edeva)
- Ealdgyth (Aldith)
- Ealdgifu (Aldeva)
Los escribas normandos que anotaban nombres ingleses que les resultaban desconocidos empeoraron la confusión, y los autores posteriores los fundieron todos en el único nombre moderno Edith. Esa confusión sigue con nosotros. En la serie de la BBC de 2025 King and Conqueror, tres mujeres llamadas Edith fueron rebautizadas para que los espectadores no se perdieran: Edith Cuello de Cisne conservó su nombre, Edith de Wessex pasó a ser Gunhild y Edith de Mercia se convirtió en Margaret. La ironía es que puede que no todas compartieran ese nombre en origen.
Algo parecido ocurrió con los hombres. Hastings fue la última de las tres grandes batallas que decidieron el destino de Inglaterra en 1066, y los dos reyes rivales en el centro de los acontecimientos llevaban casi el mismo nombre: Harold Godwinson y Harald Hardrada. Las incursiones vikingas que comenzaron en el siglo VIII fueron espectaculares, pero fue el asentamiento a largo plazo y los matrimonios mixtos entre los nativos ingleses y los recién llegados escandinavos lo que dejó la huella más profunda. Los nombres escandinavos se volvieron muy comunes en toda Inglaterra.
Así pues, el apodo grosero, la reina duplicada y el sobrenombre sobre un trasero proceden todos del mismo enredo de pueblos y lenguas.